domingo, 4 de agosto de 2024

Arranque roteño - Cádiz

 


Modo de hacerlo
Poner en el lebrillo el ajo, los pimientos y la sal.
Majar, cuando esté hecho una pasta, añadir los tomates pelados, y seguir majando. Ir añadiendo un chorrito de aceite a la vez que seguimos majando el tomate.
Una vez todo ligado, procederemos a ir añadiendo la miga de pan a pellizcos, poco a poco, moviendo sin machacar.
Servir con trozos de pimiento y la corteza del pan asentado.

Receta gentileza de la Escuela de Hostelería de Cádiz

Cocido morañego = Avila

  


El Cocido morañego es una preparación culinaria tradicional de la provincia de Ávila, y gran representante de su gastronomía.

Su nombre proviene de la procedencia La Moraña. Es uno de los cocidos de garbanzos (elaborado con los garbanzos de la Moraña) más típicos y populares de la región abulense. Es tradicional realizarlo en olla de barro en cocción lenta que dura varias horas. 

Los ingredientes que acompañan la cocción son el repollo (acompañado de verduras diversas de la huerta abulense), el morcillo de ternera y el tocino de cerdo. 

El plato surge históricamente en la Extremadura castellana durante el periodo medieval. Una de sus variantes es el llamado cocido sanjuaniego llamado así por la tradicional comida realizada el día de San Juan de la Cruz en el lugar de su nacimiento, de Fontiveros, localidad que fue el núcleo principal de la antigua Moraña y uno de los principales productores de garbanzos.

Wikipedia 

PATATAS A LA IMPORTANCIA “DE MI MADRE”

Pelar, lavar y cortar las patatas en rodajas de algo menos de 1 cm. , sazonar y reservar.

Poner harina en un plato, y batir los huevos en otro y pasar las patatas por harina y a continuación por los huevos batidos.

Freir en abundante aceite caliente.

Hacer un majado con el ajo, el perejil y una pizca de sal.

En una cazuela ancha y baja pochar la cebolla picada muy fina, cuando este lista colocar las patatas y añadir el majado,

la leche o el caldo y la hoja de laurel. Dejar cocer a fuego suave durante almenos 20 minutos, moviendo la cazuela de vez en cuando.

Apartar del fuego y espolvorear con perejil picado. Servir muy caliente.



sábado, 3 de agosto de 2024

Caparrones coloraos de la Rioja


Hoy vamos a preparar Caparrones coloraos con sus sacramentos, la receta tradicional de cuchara de La Rioja, uno de los platos con legumbres que mejor recuerdos me trae, por la intensidad de su sabor, la textura del caldo y la fineza de esta variedad de alubias, los caparrones.
Como acompañamiento de los caparrones, la tradicional mezcla de carnes conocida popularmente como sacramentos en la mitad norte de España, compuesta de costilla de cerdo, chorizos, morcillas, oreja, panceta y manitas de cerdo, aunque estos ingredientes pueden variar en cada casa.



Cómo hacer caparrones coloraos de la Rioja
Dejamos los caparrones toda la noche en remojo en un bol grande con agua abundante. A la mañana siguiente, los ponemos al fuego con la cebolla, la cabeza de ajos y el laurel, llevándolo a ebullición. Cortamos tres veces el hervor añadiendo agua fría y dejamos cociendo al mínimo durante una hora aproximadamente. Probamos a los 45 minutos para dejar los caparrones en su punto.
En otra cazuela diferente, cocemos los sacramentos, es decir, la oreja de cerdo, la panceta, las costillas, la manita y el chorizo, dejando las morcillas para el último momento para preservar su integridad. Cuando los caparrones estén listos, les añadimos el agua de cocer los sacramentos y después una ajada que hacemos con dos dientes de ajo, el aceite y el pimentón. Retiramos los ajos, y añadimos esta ajada a los caparrones para dejarlos aliñados.
Dejamos los caparrones toda la noche en remojo en un bol grande con agua abundante. A la mañana siguiente, los ponemos al fuego con la cebolla, la cabeza de ajos y el laurel, llevándolo a ebullición. Cortamos tres veces el hervor añadiendo agua fría y dejamos cociendo al mínimo durante una hora aproximadamente. Probamos a los 45 minutos para dejar los caparrones en su punto.
En otra cazuela diferente, cocemos los sacramentos, es decir, la oreja de cerdo, la panceta, las costillas, la manita y el chorizo, dejando las morcillas para el último momento para preservar su integridad. Cuando los caparrones estén listos, les añadimos el agua de cocer los sacramentos y después una ajada que hacemos con dos dientes de ajo, el aceite y el pimentón. Retiramos los ajos, y añadimos esta ajada a los caparrones para dejarlos aliñados.
Mezclamos el contenido de las dos cacerolas y damos un último hervor al conjunto, rectificando de sal si fuera preciso. Si el caldo no nos queda suficientemente espeso, podemos triturar unas alubias con un poco de caldo con la batidora y reintegrarlo, o ligarlo con un poco de maizena.
Los caparrones normalmente se sirven solos, dejando los sacramentos al lado para que cada cual se sirva pero también podéis servir las raciones con los sacramentos dentro si lo preferís. Están más buenos si se cocinan de víspera y se comen al día siguiente con los sabores más asentados.
Como casi todos los platos de legumbres, los caparrones coloraos de la Rioja son un plato suficiente como plato único. Os sugerimos acompañarlo de una ensalada de tomate, aguacate y albahaca para que ayude a desengrasar.

Directo al paladar

Chorizo Sabadiego - Asturias

 


El sabadiego es un chorizo negro, elaborado, principalmente, en el concejo asturiano de Noreña. En algunos lugares de Asturias se elabora con las partes de menor calidad del cerdo.

Su historia se remonta a hace varios siglos. Se tiene constancia del sabadiego ya en el siglo XVIII, cuando Alonso Marcos de Llanes Argüelles, obispo de Segovia y arzobispo de Sevilla, cristianizó este embutido con el beneplácito del rey Carlos III​ autorizando su consumo en vigilia.

El sabadiego o chorizo del sábado era un producto de la matanza del cerdo, que en la tradición asturiana, era un chorizo que se elaboraba el último día (habitualmente sábado) con las carnes, vísceras, grasa, sangre, pimentón y cebolla sobrantes.

Tiene bastantes similitudes con el sabadeño castellano, güeña soriana, birika vasco y el chorizo encebollado gallego. Este embutido llegó a coger mala fama, lo que desembocó en su casi desaparición, quedando relegada su fabricación a unos pocos carniceros.

El sabadiego ha mejorado su receta original, incorporando carnes de calidad a la misma y conservando, al mismo tiempo, los matices derivados de la adición de sangre y cebolla y casquería de la receta original.

En abril de 1988 se funda la Orden del Sabadiego, que revitaliza el producto, promocionándolo con diferentes actividades. Algunos de sus miembros fueron Sabino Fernández Campo y Tico Medina.

Wikipedia 

Huevos a la flamenca - Sevilla

 


Los huevos a la flamenca se trata de un plato elaborado con huevos (Huevos al plato) muy popular en la cocina andaluza (en concreto en Sevilla y otras capitales de Andalucía). Se trata de una elaboración sin receta específica que hace que cada cocinero o restaurante tenga una variante que denomina especialidad de la casa. Los ingredientes básicos son huevos y verduras. Es habitual en los restaurantes de Sevilla. Es un plato que se sirve caliente en la propia cazuela de barro.

Características
En una cazuela de barro (o cualquier otro recipiente refractario) se estrellan unos huevos crudos con las yemas bien separadas. Se suele añadir al plato espárragos verdes o guisantes. A veces la fantasía del cocinero añade otras hortalizas: habas, judías verdes, calabacín. Todo ello se mete en un horno y se deja que los huevos cuajen, por regla general esto pasa al cuarto de hora (a ciento ochenta grados). Al plato se le añade unas rodajas finas de chorizo, jamón, etc. Se decora con unos triángulos de pimiento morrón, alcachofas, etc. En algunos casos se emplea salsa de tomate, o un refrito de cebollas rehogado con manteca de cerdo. A veces se añaden patatas fritas.

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Sopa de alcachofas

 


PREPARACIÓN:

Se derrite la mantequilla en una cazuela y se rehoga el puerro, lavado y troceado. Se añaden después las patatas peladas y cortadas en trozos pequeños, las alcachofas, limpias de las hojas externas, conservando sólo el corazón, cortado también en trocitos pequeños; se riega con el caldo —puede ser de cubitos— y se sazona con sal al gusto.

Se cuece a fuego lento hasta que las patatas estén tiernas. Alcanzado su punto, se pasan todos los ingredientes por el pasa-purés y se agregan, además, los huevos batidos con un poco de leche. Se remueve hasta obtener una mezcla homogénea y se sirve muy caliente en una sopera con el pan frito en dados.

La cocina de los Conventos 

PUTXERA DE RABO CON PATATAS Y SETAS - Cantabria

(Olla Ferroviaria de Rabo de Buey con Patatas y Setas)

Puchera (Putxera) u Ola Ferroviaria, artilugio usado por los antiguos maquinistas ,fogoneros y guardafrenos del Ferrocarril de la Robla, hoy en día FEVE - Ferrocarriles de Via Estrecha (www.feve.es). En sus inicios se conectaba al vapor de la locomotora, luego mas tarde se ideo el utilizar la escoria ardiente del carbón y así realizar la cocción poco a poco durante el trayecto en el vagón de cola, que por aquel entonces podian durar las jomadas de 12 a 14 horas. Lascuadolidades de estos guisos y sus excelencias pronto se expanden a lo largo de la línea ferroviaria y en loodlidades como Mataporquera (Cantabria) y Balmaseda (Vizcaya) pronto ven expandirse esta costumbre y aparecen cientos de ollas

Hoy en día la difusión de estos guisos por Cantabria y Vizcaya es grande y existen fiestas donde ya es tradicional el concurso de olas y su degustación, así como diversos restaurantes donde es guiso estrella de la carta.

Por mi tradición generacional ferroviaria y el gusto por los guisos este es el nombre que lleva este blog, "LA PUCHERA", club que a partir de ahora esta abierto a todo aquel que con buena voluntad y ganas de cocinar quiera entrar. Que decir tiene que en la Puchera a igual que infinidad de hábitos culinarios, es de obligatorio cumplimiento la regla de compartia siempre tanto a la mesa, como en la elaboración, siendo un guiso para disfrutar en agradable compañía. 




viernes, 2 de agosto de 2024

Lentejas a la riojana

 

En el día de hoy, tenemos unas lentejas a la riojana.
Con las lentejas nos podemos remontar a 9.000 años antes de Jesucristo, fijaros si se llevan lentejas comidas en la historia, han dado lugar a frases famosas, dichos populares que todos conocéis y no pienso aburriros con ellas. Lo cierto  es que es una legumbre que tiene unas grandes cualidades alimenticias, aporta nutrientes básicos y debemos consumirla a menudo.
Las hay de varias clases, unas necesitan ser puestas a remojo y otras no, las que vamos a utilizar para el guiso no lo necesitan y además se cuecen pronto, no es necesaria la olla. La ventaja que tienen es que se pueden cocinar de muchas formas.

Cocina familiar

Chuletillas al sarmiento - La Rioja


Las chuletillas al sarmiento (también denominadas chuletas al sarmiento) son un plato asado típico de La Rioja, cuyo ingrediente principal son las chuletas (denominadas en otras partes de España como costillas, al tratarse del despiece de la mitad superior del costillar)​ de cordero. Suele ser parte fundamental de cualquier celebración en dicha comunidad, especialmente en las fiestas de verano, y difícil de ver fuera de la misma.

Características
Se suelen emplear como ingredientes unas chuletillas de cordero y con la simple añadidura de sal (preferentemente sal gorda) se procede a asar. La dificultad de encontrar este plato en cualquier restaurante estriba en su modo de elaboración, ya que se requiere un espacio al aire libre, o en su defecto una chimenea. Se prepara un fuego con una gavilla de sarmientos (un atajo de ramas de vid secas), dejándola reducir hasta las brasas. Antes de que eso ocurra, se coloca la parrilla al fuego para limpiarla, una vez quemada, con papel de periódico, eliminando los restos de su anterior uso. Cuando los sarmientos se han convertido en brasas, se colocan las chuletillas en la parrilla, se salan, y se colocan sobre las brasas. Cuando se vea que están hechas por un lado, se da la vuelta a la parrilla y se termina su cocción. En ocasiones se riega con un chorro de vino de Rioja poco antes de sacarlas de las brasas.
Tradición 
Es un plato que se disfruta principalmente en las reuniones de amigos en bodegas o merenderos. En algunas localidades del noroeste de la región (Tirgo, Haro...) hay asadores que se dedican específicamente a este plato, aunque son pocos los restaurantes de la comunidad autónoma que pueden incluirlo en su carta.
Festivales
Tradicionalmente, se ha podido disfrutar de este plato en las degustaciones que se organizan en las fiestas de algunas localidades riojanas, siendo las más conocidas las Fiestas de la Vendimia de Logroño. Durante estas fiestas se celebra la denominada "Exaltación de la chuletilla al sarmiento" recuperada el 26 de septiembre de 2009 en el centro de la ciudad, heredera de otros actos que se realizaban en los años 70. En la céntrica calle Colón se elegía qué cuadrilla o peña hacía las mejores chuletillas y posteriormente las cuadrillas de jóvenes competían por comer la mayor cantidad posible de las mismas.
Wikipedia 

Patatas viudas



Su nombre hace referencia a la ausencia de carne y su receta es similar a la de las patatas a la riojana de toda la vida. Es decir, patatas, pimiento, cebolla, ajo, pimentón, aceite, sal y laurel... Nada de chorizo, por eso se puede incluir perfectamente en el menú de los días de vigilia

Almojábanas murcianas

Las rosquillas son un auténtico manjar para degustar siempre que se pueda. Un dulce delicioso que nos gusta mucho preparar y, claro está, comer. Se pueden preparar de maneras muy distintas, pero la de hoy es tremendamente original. Se trata de las almojábanas murcianas, típicas de la Vega Baja de Murcia. En el blog tienes otras recetas de rosquillas como las rosquillas francesas de San Isidro, las rosquillas de Santa Clara, las rosquillas de San Froilán, las rosquillas galos o las rosquillas fritas de toda la vida.

Las almojábanas son unas rosquillas huecas, hechas con masa choux. Se cuecen en el horno y después se bañan en almíbar. A diferencia de la masa choux tradicional francesa, que lleva mantequilla, la de estos roscos lleva aceite de oliva suave. Se preparan en un abrir y cerrar de ojos y están deliciosas. Quedan tiernas y el almíbar con que se humedecen las convierte en un bocatto di cardinale.

Sí sois como nosotros, defensores a ultranza de las recetas tradicionales, estas almojábanas murcianas son una de esas que no puedes dejar pasar. Pasada de generación en generación, preparadas con mucho cuidado en conventos y pastelerías de la zona, este bocado tan exquisito os va a enamorar. Son ideales para acompañar con ellas la merienda o el café de la sobremesa. ¿Os animáis a prepararlas hoy mismo?

De Rechupete 



jueves, 1 de agosto de 2024

Bienmesabe palmero

 Preparación:

Se hace un almíbar diluyendo el azúcar en el agua caliente y se le añaden las almendras peladas y molidas, la canela y la ralladura de limón.

Se pone a fuego lento, removiendo sin parar, hasta que quede bien espeso y  se deja enfriar.

Cuando esté frio le añadimos las yemas batidas sin dejar de remover y se coloca nuevamente al fuego hasta que hierva.

A la hora de servir, podemos acompañarlo de helado de vainilla o comerlo solo. Está rico de cualquier manera.